Dicen que en la mayoría de mis relatos soy un autor comprometido. El pulso y el pálpito de quienes viven la interioridad social, rutinaria, diseñada por otros, suele ser el blanco, la diana de una mirada crítica y consecuente. Que hago sentir lo que hay y lo que se ignora, lo que envidia el rico en el pobre, en una población mediatizada en la ignorancia, el dolor y la obediencia. Un diario de hechos, dolor, melancolía y reflejo; con ironía y suavidad de lo sórdido. Los protagonistas observan, miran y dejan mirar. Relatos que tocan la fibra del lector. No es una bravuconada, sino un filtro que puede atenuar el atontamiento senil de una sociedad petrificada en la que los golfos campan a sus anchas. Podría seguir escribiendo pero, quizás sería un capítulo más de mi Próxima Novela que en breve verá la luz.
Estas son algunas de las opiniones que se han vertido sobre mis tres libros en diferentes medios de comunicación:
El Mundo:
"Estos cuentos son morosos, líricos, con exquisito dominio de la
expresión y una gran capacidad de observación."
Qué Leer: "Momentos
introspectivos que recogen fragmentos de la realidad del narrador
protagonista y del mundo que le rodea."
El Norte de Castilla: "Es
una lectura de reposo, actual, nada tremendista, carente de lógicas
coyunturales".
La Gaceta: "Lebrero
hace gala, como buen periodista, de un lenguaje claro, conciso y
directo".
La Tribuna de Castilla: "El
lector no hallará en la narrativa un alarde superfluo o gratuito, una
metáfora, innecesaria, una brizna de paja que oculte el grano que alberga
el silo de sus páginas."
Tribuna: "A
veces ocurre que, sin apenas sospecharlo, va uno y se tropieza con un
libro que lo sorprende, nos seduce hasta el final y hasta nos procura la
satisfacción de no haber perdido el tiempo. Su estilo es rotundo".
La Opinión: "Es
un libro de gran belleza y rigurosidad literaria".
Diario de Mallorca: "Miradas
al tiempo arrancadas por el propio tiempo. Palpitaciones vitales que
Lebrero vuelca e papel impreso".
Diario de León: "Los
relatos de Lebrero son el documento moderno del -menosprecio de la corte y
alabanza de aldea-. La síntesis de estos mundos, el rural y el urbano, se
hace plástico y expresivo."
ELLA
NO LO SABÍA
La novela de Jose María Lebrero Vecino se articula como una trenza en la que se
enlazan y se enfrentan dos mundos: el rural, cada vez más achicado y melancólico, pero
albergue de una memoria inmensa, y el urbano, frenético y desalmado, pero también punto
de encuentro y laberinto de deseos.
Sara, que protagoniza la historia, es el personaje que establece el puente entre el
pueblo y su recuerdo, y la ciudad, en la que también hallará una parte fundamental de su
identidad, como advertirá el lector que se adentre en las páginas de Ella no lo sabía.
La novela de Lebrero Vecino tiene personajes tan memorables como los dos abuelos,
que son las dos cajas de sorpresas más definitivas de la historia, y que merecerían para ellos
solos una novela, por su riqueza interior y sus vidas llenas de clamorosas contradicciones.
La abuela, en particular, es un capítulo aparte, y hay momentos en que su vida alcanza
una singularidad que el lector no espera. Ella articula el hilo sentimental de la novela, de la
misma manera que el abuelo articula el hilo intelectual y es el primero en adivinar que, más
allá de todos los malentendidos, a veces es posible "la confraternización de los congéneres
en el abismo del tiempo."
Jesús Ferrero
EL
LATIR DE LOS DÍAS
Los renglones de tu creación laten juventud, voz encendida, sinceridad, estilo suelto, vivaz; -repicaré- de un hombre que busca comunicarse, dardo encendido, hervidero de palabras en revolución, a través de sus madurados pensamientos. Relatos que hacen que el lector se siente, al fresco de tu narración, a reflexionar sobre el propio vivir y ser. Hay pesimismo, Jose, desengaño, crítica agraz hacia el mundo que nos rodea, ya político, ya social, ya conventual. Por eso, o para eso, está el escritor -filósofo-, para ofrecer trochas meditadas, caminos con candil, cuchillos de beso. Tus cuentos son duda existencial, eterna duda unamuniana. Donde hay un cántaro de dudas, cerca está la libertad.......
José González Torices.
SUBLIMACIÓN
CONTEMPLATIVA DE UN IDEALISTA
Una prosa límpida, desprovista de exquisiteces estilísticas pero traspasada por la verdad secreta y doliente de las pequeñas cosas cotidianas, que nos transmite un regusto de desazón y fracaso, al mismo tiempo que deposita una mirada reflexiva sobre los más variados aspectos de la vida. Lebrero es un hombre que conoce la insignificancia y fragilidad de las pasiones humanas, siempre asediadas por la sombra acechante de la muerte que -como en la mejor tradición de nuestra literatura- todo lo iguala. Lebrero es un autor superdotado para la introspección y el submarinismo en esas regiones donde se cocinan los gérmenes de la rebelión. Una crítica ácida contra la sociedad que nos apabulla con mensajes de consumismo y falsos oropeles.
Sublimación contemplativa de un idealista amueblará, ya para siempre, los reductos más privilegiados de nuestra memoria: cobijado entre sus páginas, tiembla, indeciso y modesto, el balbuceo de una literatura que algún día será voz clara e imperecedera.
Juan Manuel de Prada.
CULOS

CULOS es una colección de relatos ambiciosa, tanto por el contenido como por el estilo. El narrador, espía morboso e investigador objetivo, cataloga y describe los culos de su vida, pero también los soñados: el culo de sus primeros sueños adolescentes, el de su primer amor nunca olvidado, los glúteos de la beata que consuela a los curas de dos pueblos, las nalgas de la artista, de la modelo, de la folclórica, de Madame Bovary, de Ana Ozores...
A través del humor, leemos excepcionales descripciones, ricas en detalles, sin caer nunca en la vulgaridad ni en la redundacia.
Los culos de este libro, aun aquellos que parecen reales, son imaginarios. Leerlos desde otro punto de vista violentaría su naturaleza. No es un libro erótico, pero sí irónico, abundante en recursos literarios, cargado a veces de nostalgia, otras de deseo, y siempre de pasión.
Con un preciosismo de orfebre, el autor convierte en protagonista a una parte del cuerpo humano injustamente marginada y oculta por prejuicios morales. CULOS eleva la curva más excelsa del cuerpo a la categoría de icono cultural.
José Mª Lebrero Vecino
|
Ella no lo
sabía. |
Sublimación
contemplativa de un idealista Editorial: Ediciones Baile del Sol Prólogo: Juan Manuel de Prada Ilustrado por Félix- "Sogo" 14 relatos. | |
|
El Latir de los
días y otros relatos. |
Culos |